Totalmente reformadas para adaptarlas a los nuevos tiempos, conservan aún
el encanto de las antiguas estancias. Cada una con su propia personalidad, las
tenemos abuhardilladas, con vistas a la Sierra de la Alberca, algunas con terraza,
otras con hidornasaje y todas muy tranquilas y luminosas.
Si quieres ver algún detalle pincha en las imágenes: